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TRABAJADORES SE UNEN PARA DERECHOS HUMANOS
Veteranos de lucha de Camden Yards se juntan con trabajadores en una manifestación para respeto y oportunidad
Por Frederick N. Rasmussen (Baltimore Sun)
Alrededor de 80 miembros y aliados de la Asociación de Trabajadores Unidos marcharon ayer bajo un cielo amenazante y un viento fuerte desde el estadio de Camden Yards hasta la fuente McKeldin en el cruce entre las calles Pratt y Light para plantar una bandera simbólica negra y amarilla declarando todo el Inner Harbor una “Zona de Derechos Humanos.”
“Nuestra meta es demostrar como se han violado los derechos humanos de trabajadores de bajos sueldos, no solo en Harborplace sino en toda la cuidad,” dijo Bennie Witherspoon, un trabajador de limpieza en Camden Yards y líder en la Asociación de Trabajadores Unidos, una organización de derechos humanos establecida en Baltimore por jornaleros sin hogar.
“Estamos declarando el Inner Harbor una zona para derechos humanos,” dijo Witherspoon.
La manifestación llamó la atención a la situación difícil de trabajadores pobres que dicen que les hace falta cuidado medico y oportunidades educativas para mejorar sus posibilidades en el trabajo.
Los trabajadores del Inner Harbor, quienes trabajan en restaurantes y servicios de limpieza, se juntaron con miembros de la Asociación de Trabajadores Unidos de Camden Yards que ya ganaron una batalla de tres años para obtener mejores sueldos y condiciones:
El año pasado la Autoridad del Estadio de Maryland aceptó un aumento de pago para los trabajadores – quienes estaban ganando $7 a la hora por limpiar y sacar basura en el estadio de Camden Yards. El aumento era el nuevo “sueldo justo” del estado de Maryland de $11.30/hora que comenzó la primavera pasada.
“Los Trabajadores han identificado los mismos asuntos en el Inner Harbor que se habían encontrado en Camden Yards, así que estamos pasando nuestros esfuerzos de Camden Yards a este lugar, y esperamos ser victoriosos,” dijo Tom Kertes, un organizador de liderazgo en UWA (por sus siglas en inglés).
“Estamos poniendo en Inner Harbor en aviso. Los trabajadores aquí están exigiendo que empecemos el proceso, y los empleadores tienen una responsabilidad hacia sus trabajadores,” el dijo. “Y el día 18 de abril, 2009, vamos a identificar públicamente el empleador que mas ofende.”
Kertes dijo que la Asociación de Trabajadores Unidos todavía no ha hablado con los operadores de negocios en el Inner Harbor, pero, dijo, “lo haremos muy pronto.”
Kertes dijo que la UWA (por sus siglas en inglés) no es un sindicato y no se involucra en negociaciones colectivas.
“Creemos en la furia moral,” dijo el. “Cada trabajador de bajos sueldos merece el mismo respeto al largo plazo que se les da a otros tipos de trabajadores.”
Evocando la jerga común de marcha, los manifestantes gritaron “¿Que queremos?”
“¡Derechos Humanos!” “¿Cuando los queremos?” “¡Ahora!”
Vestido de camisas amarillas y abrigos para protegerse contra la tormenta que se estaba acercando, los manifestantes cargaban letreros y carteles que decían, “Rompe las cadenas de la Pobreza,” “Dignidad,” “Trabajo con Dignidad,” y “Cuidado Medico para Todos,” mientras caminaban tranquilamente alrededor del parque de ladrillo en una de los cruces más usados y ocupados en la cuidad.
Conductores de autos que estaban pasando ofrecieron ánimo para los manifestantes con los pitidos de sus autos. Un trabajador de servicios sanitarios de la cuidad que se iba para el sur en la calle Light, dio una serie de pitidos fuertes con su camión.
“Lo único que queremos es igualdad económica. Eso es lo que estamos tratando de logar,” dijo Tanya Diggins, una miembro de UWA y veterana de la lucha en Camden Yards.
La llegada de una lluvia fría de otoño no consiguió apagar los ánimos de los oradores y manifestantes reunidos, que probablemente cortaron sus palabras debido a las condiciones de clima que se empeoraban.
“Todos sabemos por que estamos aquí. Estamos aquí hoy porque el Inner Harbor es una zona de derechos humanos,” gritó Verónica Dorsey, una organizadora de UWA.
Donald Gresham, el presidente de “Save Middle East Action Committee Inc.”, una organización del lado este de Baltimore que representa residentes del área que fueron desplazados por la expansión de acerca de 40 hectáreas alrededor del Hospital de Johns Hopkins, se levantó en frente de los manifestantes para ofrecer unas palabras de ánimo y motivación.
“He venido aquí hoy para demostrar la solidaridad con ustedes y para decirles que cuando no hay justicia, no hay paz,” dijo el.
Mientras la lluvia empezaba a correr más fuerte, los manifestantes se mantuvieron firmes mientras escuchaban la bendición en inglés y español dado por el Reverendo Roger Scott Powers, el pasto de la Iglesia Presbiteriana de la Calle Light.
“Creemos en el poder la acción no violenta. Creemos en la fuerza del amor,” dijo el.
“Sabemos, Señor exaltado, que escuchas los gritos de los pobres, y levantamos nuestras oraciones hacia ti… te pedimos la justicia y la dignidad humana,” dijo el. “Te pedimos que nos guardes y que nos cuides durante esta campaña.”
Mientras los manifestantes se dispersaban en la tarde lluviosa, se fueron caminado igual como venían, gritando: “¿Que queremos?” “¡Derechos Humanos!” “¿Cuando los queremos?” “¡Ahora!”
